viernes, 6 de noviembre de 2015

Estoy aprendiendo a amar.

Es increíble que con 18 años esté diciendo esto. 
Creo que nunca me he enamorado. 
Veo a la gente de mi alrededor teniendo amores locos, de esos que te hacen mentirle a tu madre para escaparte un par de horas a verlo. De los que te hacen llorar toda la noche porque te han hecho daño o los que te hacen saltar en la cama e ir con los ojos brillando como diamantes todo el día. 
No he sido bendecida con ese tipo de amor.
El arrebatador que hizo a Damon morir por salvar a los seres queridos de Elena. 
O el que hizo que Patch muriera por Nora. Sí, la estúpida de Nora! La que no paraba de hacer tonterías pero aún así Patch amaba! 
¿Y que me decís de Peeta? Peeta a soportado tanto dolor, tantos desprecios, tantas mentiras y manipulaciones, pero seguía ahí por Katniss. 
Mi amor no ha llegado. No he tenido ganas de gritar por nadie, ni de aguantar un dolor infinito, ni de escaparme por la noche para verlo. No me ha cegado, ni me ha hecho ir con los ojos como diamantes por la calle. 
La gente no me ve cara de enamorada porque no lo estoy. Más que eso me siento sola y despreciada por el sexo opuesto. Porque todo es demasiado complicado como para querer a quien te quiere y despreciar a quien no. Porque sí, a estas alturas me he vuelto bastante radical. 
A estas alturas es como si me hubieran echado una maldición gitana.
Estas cosas te bajan la autoestima, aunque te proprongas que no lo hagan. Aunque digas que eres un jodido 10, en el fondo no lo sientes. Porque un diez despertaría el interés de alguno.
Así que he decidido algo, voy a aprender a amar. 
Quien diga que no se puede aprender a mar está equivocado. Nos podemos enamorar aprendiendo. 
Estoy aprendiendo a amarme. Amo cada marca de mi cuerpazo no perfecto. Es tan hermoso que lloro al verlo. Y no veo la hora de que alguien empiece a amar cada marca que tengo en él.
Estoy aprendiendo a amar lo que me rodea, a valorarlo. Cada recuerdo que tengo con mi madre, cada canción de amor de la que me he enamorado fugazmente ha vuelto. Cada beso que le doy a mi hermano me enamora. Y cada te quiero que digo, no lo digo simplemente porque si, lo digo porque lo siento. 
Estoy aprendiendo a amar a quien no perdona, el tiempo. Ya no lo pierdo, lo aprobecho. 
Estoy aprendiendo a amar la vida, a esperar. 
Ya llegará mi Patch o mi Damon. Ya me arrebatarán el corazón y me harán gritar de dolor, de alegría. Y me harán correr por ahí con los ojos brillando.Pero mientras ellos no lleguen. Me amaré a mi misma. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario